Limpieza de vehículos con hidrolimpiadoras

Una forma más rápida y económica de limpiar tu vehículo es con una hidrolimpiadora a presión. Será una tarea mucho más cómoda que podrás realizar en tu propia casa y que tan solo requiere una conexión a la toma de agua. Olvídate de desplazarte a los lavaderos de coche y hazlo tu mismo donde y cuando quieras.

Para obtener buenos resultados hay que saber utilizarlas. No debes dudar en informarte previamente para tener claro su modo de empleo.

En este post queremos compartir algunos consejos para utilizar estas máquinas correctamente.

¿Qué debo tener en cuenta a la hora de comprar mi hidrolimpiadora?

Si utilizas mal tu hidrolimpiadora, puedes cometer errores irreversibles como por ejemplo deteriorar la pintura. Lo primero que debes hacer es escoger un buen modelo que incluya diferentes presiones, cepillos y, sobre todo, que permita el uso de detergente junto con el agua.

La posibilidad de modular la presión es imprescindible para poder ajustarlo a las diferentes partes del coche, de manera que en la chapa utilizaremos una presión menor. Hay modelos como nuestra ULTIMATE 820 QG-V21 que incorpora diferentes boquillas para utilizar chorros de agua en abanico con diferentes aperturas que reparten el agua de manera más amplia sin acumular presión en un solo punto. Esta es una característica a tener muy en cuenta si vas a comprarla exclusivamente para lavar el coche.

Para otras partes más complicadas y con mayor suciedad incrustada podrás emplear mayor presi´ón.

Otros accesorios que te facilitarán la limpieza del vehículo es el cepillo por lo que te aconsejamos que en el modelo seleccionado puedas utilizarlo.

Antes de usarlo asegúrate de que está bien limpio, ya que si tiene algún resto de arena o residuo puede arañar el coche y dejas marcas.

¿Qué distancia de trabajo es la más adecuada?

Procura guardar una distancia de unos 30 centímetros entre la lanza y el coche para que el agua no dé con demasiada fuerza sobre este y para que también se reparta y quite el producto con más facilidad.

Lo que no debes hacer.

  1. Es importante que elijas una zona de lavado que no tenga tierra o grava ya que esta puede saltar y dañar el vehículo.
  2. Nunca empieces lavando de abajo hacia arriba. Si lo haces así, solo conseguirás perder más tiempo con la limpieza y tardarás mucho más de lo que deberías.
  3. No utilices el detergente sin rebajarlo previamente con agua. Hay jabones muy fuertes que pueden dañar la pintura.

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